jueves, 21 de febrero de 2008

Cambio climático; la importancia para las empresas en contribuir a evitarlo

No se olviden de ingresar al siguiente link:
http://www.gbn.com/ArticleDisplayServlet.srv?aid=39932

Donde encontrarán un articulo de Peter Scwartz un importante consultor especialista en crear escenarios que anticipan el futuro. Donde habla de la importancia para las empresas de pensar en evitar el cambio climatico.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Ecología y rentabilidad - Editorial de LANACION.COM

Publicado en la Edición impresa y on line el Jueves 20 de diciembre de 2007

La defensa del medio ambiente es considerada por muchos como un comportamiento desinteresado, despojado del propósito de mejores rentas. Ese prejuicio ha jugado un papel obstructor en la correcta comprensión de las advertencias o propuestas de los ecologistas orientados a proteger los recursos naturales del deterioro irracional provocado por quienes sólo se han movido por objetivos económicos accesibles en el corto plazo. Cuando se examina más ampliamente la realidad de la producción y las obras de la industria humana, se perciben otros horizontes y se aprende a conciliar mejor la actividad productiva con la protección de los recursos naturales. Incluso, puede descubrirse que, al operar de tal modo, se incrementan las ganancias. En ese plano se ubican las empresas que han ido adecuando las exigencias de su trabajo con las demandas que apuntan a reducir aquello que daña al ambiente. Ese avance es el que viene ocurriendo en grandes firmas con sede en los Estados Unidos, según informa George Anders en un artículo de reciente aparición en The Wall Street Journal . Es el caso de empresas que, como Hewlett Packard y General Electric, han apuntado a la reducción del consumo de energía como norma de perfeccionamiento en los productos que ofrecen al público. Este hecho revela una evolución favorable en las actitudes y comportamientos que movilizan la industria y el comercio. El positivo efecto logrado en las ventas de computadoras como de maquinarias constituye hoy un acicate para el ingenio de quienes producen y buscan acentuar ese beneficio. El cambio comentado resulta alentador. Debe reconocerse que en ello ha obrado el creciente reclamo del consumidor por productos que permitan ahorrar energía. Sobre esta demanda se ha orientado la producción, que todavía en la última década del siglo XX no concedía al ahorro energético la significación que hoy se le otorga. El tema ambiental es complejo y posee numerosas facetas. Muy frecuentemente se critica con razón la demora de los gobiernos en adoptar las medidas que urgentemente se requieren para evitar catástrofes ambientales. Esa lentitud para asumir decisiones indispensables en defensa de la vida planetaria se ha vinculado con los compromisos económicos y políticos contraídos por algunos gobiernos que dieron primacía a los intereses industriales, como ha sido el caso de los Estados Unidos. Las actitudes que ahora se manifiestan en sectores empresarios de ese país abren mejores posibilidades con relación a las acciones futuras de protección ambiental. Se trata de un paso valioso para despejar el camino de las decisiones deseadas.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Para tomar conciencia realmente y empecemos a revertir las cosas

Imperativo ver las suiguientes peliculas documentales:
*La verdad Incómoda
*La Ultima Hora

martes, 4 de diciembre de 2007

El costo verdadero de salvar el Planeta - Es menor de lo que se piensa

Articulo de la revista Businessweek redactado por John Carey(http://www.businessweek.com/bwdaily/dnflash/content/dec2007/db2007123_373996.htm?chan=top+news_top+news+index_top+story)

December 4, 2007, 12:01AM EST
The Real Costs of Saving the Planet
Critics say limiting carbon emissions could cost trillions. But a new study suggests the costs are much lower

by John Carey

On Dec. 5, the U.S. Senate will begin marking up a bill that would, for the first time, put mandatory limits on the gas emissions that are warming the planet. The bill, sponsored by Senators John Warner (R-Va.) and Joe Lieberman (I-Conn.), imposes caps on the amount of carbon dioxide allowed to spew from power plants, cars, and others sources. It would also permit companies that cut more emissions than required to sell their excess reductions to those that can't afford to meet the limit. Economists say this sort of cap and trade scheme, which has worked well in reducing acid rain-causing pollution, could help the economy slash emissions at the lowest possible costs.
Meanwhile, delegates from around the world are meeting in Bali, Indonesia, trying to hammer out a global agreement to cut emissions. One of the biggest stumbling blocks: the perceived high costs.
But what are those costs? If you listen to opponents of action against climate change, the American economy will be brought to its knees by such efforts. The Chamber of Commerce, for instance, says the bill would cost 3.4 million Americans their jobs; the nation's gross domestic product, now about $13 trillion, would drop to $12 trillion; and American consumers would pay as much as $6 trillion more because of higher prices for gas, heating oil, and many other goods. Other economic projections put the total price tag for preventing dangerous climate change at up to $20 trillion.
Yet a new analysis from McKinsey & Co. not only pegs the price tag for making substantial cuts at just a few billion dollars, it also shows that at least 40% of the reductions bring actual savings to the economy, not costs.
Long-Term Forecasts Are Less Reliable
Why the big difference? First consider the numbers used by the opponents. Typically, they come from large-scale mathematical models of the economy. These models look at the economy from the top down. They try to calculate the effects of changes such as rising energy costs or financial penalties for carbon emissions. These models are widely used to predict short-term changes in the economy. But longer-term forecasts are less accurate because of their increasing reliance on the initial assumptions.
For example, the final result varies dramatically depending on the assumptions about the pace of innovation. If the model assumes that development of new forms of renewable energy will continue at the same rate as before carbon emission limits were enacted (when the financial incentives for development were lower), then cutting carbon emissions will be costly. But if you assume that an added financial incentive, such as a price on carbon emissions, will increase the pace of innovation and the development of new technologies, then meeting the limits will be cheaper. And if the model discounts the future benefits of avoiding the dangers of warming in terms of their present value, it will also predict higher overall costs.
Different Conclusions Are Possible
Yet even with these inherent limitations, many of the models suggest that the ultimate cost of slowing global warming is reasonable. Stanford University climatologist Stephen Schneider, for instance, has analyzed one of the most prominent models, from Yale's William Nordhaus. According to Nordhaus' results, stabilizing the climate would be "unimaginably expensive—$20 trillion," Schneider says.
But the $20 trillion hit to the economy isn't immediate. Instead, that's the calculated cost in the year 2100, Schneider says, not now. What does that really mean? Schneider ran the numbers, assuming the economy grows at about 2% per year. The seemingly huge $20 trillion price tag works out to "a one-year delay in being 500% richer," he says. In other words, paying the price to reduce climate change would mean Americans would have to wait until 2101 to be as rich as they otherwise would have been in 2100. To Schneider, that's a minuscule price to pay for saving the planet from the dangers of global warming. "Are you out of your mind? Who wouldn't take that?" he says.
There's also a completely different way to approach the question of costs. Instead of using a big, complicated mathematical model that looks down at the economy, you can start by looking at the many individual steps that could be taken to reduce emissions, and work from the bottom up. That's what McKinsey did in its recently released report.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Primera entrada!

Buenas.
Este es mi primer Bolg dedicado a transmitir y ayudar a pensar cómo ser más sustentables en nuestras vidas. Ya que si cada uno pudiera poner su granito de arena, para vivir de manera sustentable y para resguardar nuestro medio ambiente podremos construir un mejor futuro (por lo menos más optimista) para vivir. Simplemente teniendo conciencia de que si cuidamos más nuestro entorno y naturaleza podremos garantizar que nuestra generación dejará un legado mejor a nuestros hijos. Ellos podrán respirar aire puro, tener agua potable, energía, conocer los mismos bosques y especies animales que conocimos nosotros, etc.
Los profundos (y violentos) cambios climáticos que están sucediendo desde hace un tiempo, la escacés creciente de recursos energéticos, el incremento del costo de las materias primas, la extinción diaria de especies animales y vegetales, la escacés de alimentos, la contaminación ambiental, etc. Todo esto no es futurología, esto es una REALIDAD. Lo estamos viviendo en este mismo instante en que lees estas líneas. Ahora en alguna parte del mundo esta desapareciendo una especie animal/vegetal por segundo, se deshielan los polos, crece la contaminación, se deshace la capa de ozono, etc.
Me preocupa profundamente nuestro futuro y el futuro que le podemos dejar a nuestros hijos y nietos. Ya que la solución está en cada uno de nosotros, en nuestro día a día.Espero que apoyen este blog. Y que nos concienticemos y tomemos acción.
Saludos